"A mí me pareció que yo podía protegerte. No digas nada. En seguida me di cuenta que no me necesitabas. Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas.
- Precioso, lo que decís.
- Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata, pero ya ves, en el fondo no nos encontrábamos. Me di cuenta en seguida Horacio, pero las sonatas eran tan hermosas."
fragmento de "Rayuela" por Julio Cortázar
no podría haberlo expresado mejor. buen capítulo en general, pero este pasaje me gritó.
No comments:
Post a Comment