siempre he pensado que mi decisión para utilizar braces fue tardía. (aunque no fue mi culpa que los dientes quisieran bailar ya cuando estaba un poco mayorcita. ) a veces, o la mayor parte del tiempo, los detesto. pero, el otro día mientras esperaba que mi ortodoncista me atendiera, me di cuenta que allí es donde mis pensamientos se unen, o llega uno nuevo.
no me gustan los braces, pero me gustan las citas.
No comments:
Post a Comment